La transición energética, en la medida que las empresas disminuyan su emisión de gases de efecto invernadero (GEI), le costaría al país una disminución anual del PIB de entre 0,23% y 0,27%. Así lo afirma un estudio hecho por Fedesarrollo y cuyo coautor, Juan Benavides, estuvo presente en el congreso de Naturgas.

En medio de fórmulas y cálculos, Benavides afirmó que en el caso que 30% o 40% de toda la inversión nueva del sector de maquinaria y equipos se gastara en capital fijo (máquinas, edificios, etc) que tenga emisiones de GEI menores, el PIB del país (en este sector) disminuiría 0,27% en el caso de que dicha inversión sea 30% y de 0,23% en el escenario de una inversión de 40%.

Vale la pena aclarar que las conclusiones responden a una transición acelerada que buscaría reducir a cero para 2035 (corto plazo) la emisión de CO2 por el uso del gas y el carbón en esa industria.

Unos cálculos más desglosados muestran lo que costaría reducir a cero el consumo de esas fuentes de energía en la industria de maquinaria y equipos cuando la energía dada por las hidroeléctricas no fuera suficiente.

En el caso de desmantelar la generación a carbón por la metodología planteada en el estudio (energía limpia) implicaría el gasto de $6,23 billones. Este resultado se define como la resta del Valor Presente Neto (VPN) del flujo de caja con desmonte del VPN sin desmonte.

“A medida que las tecnologías van mejorando en eficiencia y costo unitario van saliendo de una manera natural. Dentro de 20 años no va a tocar pagar nada porque ya van a estar fuera del aparato productivo. Pero si lo saco ya (de acá al 2035), en este momento me toca remplazarlas por algo y eso cuesta, en total: con maquinaría, generación de energía y demás, más de $160 billones”, afirmó Benavides.

La energía escogida para el desmonte en el estudio sería la eólica. Pues, según el documento, es la única que tiene un rango de funcionamiento y cuya relación precio-beneficio es mejor.

“Sin embargo allí el remplazo no es ‘uno a uno’ sino que se debe tener en cuenta el atributo de firmeza (que no haya apagones) y de continuidad de servicio durante el fenómeno del Niño, cuando las hidroeléctricas no funcionan a 100%”.

Allí, según Benavides, el multiplicador debe ser por tres para mantener en pie la producción con los mismos atributos entregados por las hidroeléctricas, el carbón y el gas. Es decir, por cada megavatio de gas o carbón, se necesitan tres de eólica”.

“Lo que esto costaría sería alrededor de US$38.000 millones una plata descomunal. Y sería estúpido, pues no tienen casi ningún efecto en la emisión de CO2 porque el uso de gas y carbón es ocasional.

Las opciones del Gobierno
En Cartagena, la viceministra de Minas y Energía, Belizza Janet Ruiz Mendoza, afirmó durante el panel ‘El rol del Gas Natural en la transición energética’, que importar gas en el país no es nada nuevo. “Llevamos años haciéndolo, y ahora cuando se propuso hacerlo con Venezuela en un supuesto caso de desabastecimiento, todos se escandalizaron”, dijo.

Acompañado de esto, Ruiz también reafirmó lo que entró en duda en los últimos días: “que quede claro, no se va a explorar ni explotar más hidrocarburos en el país”, dijo en el panel.

La viceministra hizo la aclaración tan solo un día después de que Andrés Bitar, presidente (e) de la ANH y el ministro de Transporte, Guillermo Reyes, afirmaran que el Gobierno ya estaba dando pasos para respaldar al sector y volverlo un aliado en la transición energética del país.

El miércoles lo que hizo el presidente Petro fue venir acá a plantear que se haga una agenda conjunta entre sector y Gobierno para avanzar en la transición energética con el sector del gas como aliado”, dijo Bitar.

Fuente: larepublica.co